cosas que nadie te dice al emprender

5 Cosas Que Nadie Te Dice Al Emprender

Emprender ha sido una de las mejores decisiones de mi vida, sin embargo ha sido todo menos sencillo. Siento que estamos tan acostumbrados a «romantizar» ciertos aspectos de nuestras vidas, que al intentarlo nos podemos desmotivar. Si me sigues en mis redes sociales, sabes que me gusta ser completamente honesta. Por eso, decidí redactar esta entrada con 5 cosas que nadie te dice al emprender y me hubiese gustado saber antes de hacerlo.

Y no lo tomes como desmotivador, al contrario, anímate a empezar con las mejores ganas conociendo tus retos para que tengas muchísimo más éxito. Ahora sí, empecemos:

Trabajarás más horas, no menos

Muchas personas deciden emprender para trabajar menos, sin embargo, al principio puede que esto no sea así. Necesitarás tiempo para tomar tus propias decisiones y además deberás hacer tu propio horario, también encontrarás retos ya que saldrán detalles que quizás no tenías contemplado de tu negocio.

Esto se debe que cuando emprendes, trabajas para ti mismo, y casi todo lo haces tú. No habrá nadie que te diga «comienza a trabajar» o «tienes que entregar esto mañana», la disciplina es clave en los emprendedores.

Una de las cosas que más me gusta de emprender es que un día puedo levantarme a las 10 am o simplemente irme de viaje un lunes para regresar un jueves, no tengo horarios, jefes ni reglas que me controlen. Mi trabajo está definido por objetivos y no por horas de trabajo, por lo que en ocasiones me tocará trabajar los fines de semana.

Es importante decir que personalmente creo que esto ocurre al principio y dependerá de cuánto quieras escalar tu negocio, los resultados dependerán 100% de tu esfuerzo. Por lo que si trabajas «mucho» podrás tener buenos resultados pero tu negocio también puede ir más lento si no trabajas lo suficiente.

Por ejemplo, cuando empecé a emprender en el 2017 mis jornadas de trabajo eran larguísimas. Además de esto yo estaba estudiando y era realmente un reto sacar todo lo que tenía por hacer, cuando mi negocio fue creciendo esto no se volvió más ligero. Empecé a trabajar mucho más, me distancié de amigos porque mientras ellos salían de fiesta yo tenía que trabajar o madrugar para manejar a alguna bodega en la mañana siguiente.

Sin embargo, hoy empiezo a disfrutar de esos sacrificios. Tres años después decidí convertirme en Nómada Digital y eso me ha permitido trabajar mientras viajo. Me puedo tomar semanas libres porque encontré un vuelo barato a Roma, o simplemente quedarme una mañana viendo Netflix. ¡Así que lo vale!

nadie te dice al emprender

Tus ingresos no serán estables al principio

Esto es una de las cosas que NADIE te dice al emprender y realmente me hubiese gustado saberlo. No porque habría dejado de hacerlo, sino porque me habría preparado mejor.

Dependerá completamente de tu modelo de negocio, pero es muy probable que los ingresos estables tarden años en igualarse a los que tenías cuando eras empleado (si alguna vez lo fuiste). Un negocio necesita capital para arrancar y mantenerse, por lo que es posible que quieras reinsertar las ganancias para que siga caminando.

Meterle gastos a tu negocio desde el día uno es algo que yo consideraría un error, porque el flujo de efectivo es muy bajo y tener muchos gastos fijos puede ser una gran presión económica.

Siempre empieza de la manera más «slim» que puedas, si necesitas contratar personas contrata lo mínimo y que muchos sean «multi rol». Un equipo pequeño puede ser muy productivo si realmente están claras las reglas.

El día que tengas ingresos estables llegará y vas a poder disfrutar de tu libertad financiera, te lo aseguro. El esfuerzo se va a ver reflejado en tus resultados y después de un tiempo estarás convencido que valió la pena.

Dirás que sí a todo, hasta que aprendas a decir no

Este es uno de los aprendizajes más dolorosos para mí personalmente, pero el más importante.

Una situación muy común de cuando empiezas a emprender es que pocos quieren tener algo que ver contigo, pocos te verán como exitoso. Sin embargo, una vez que empieces a avanzar y a tener más éxito te aseguro que las oportunidades empezarán a volar en tu dirección. Y ahí deberás saber a qué decir «sí» y a qué «no».

A raíz que empecé a crear contenido para mis redes sociales, una de las cosas que más me llamó la atención es que al principio nadie me contestaba los DM ni mensajes para colaborar. A medida que fui creciendo, me empezaron a llegar cientos de invitaciones para podcasts, entrevistas y en vivos para Instagram. Sin embargo, no puedo decir si a todo.

Empecé a aceptar todo, incluso a algunas que debía quedarme hasta 3:00 am despierta por el cambio de horario (en la noche de LATAM yo viviendo en Europa) y era insostenible. Además, me di cuenta que mi tiempo valía y no muchos lo estaban viendo así.

Cuando emprendemos queremos complacer a todos, queremos que nos compren, que nos sigan, que nos admiren. Y en muchas estamos dispuestos a hacer lo que sea para lograr esas cosas.

Pero, a medida que crezcas en el mundo emprendedor aprenderás que no porque todos quieran trabajar contigo deberás trabajar con ellos. Aprenderás a pensar en ti y tu negocio antes que los demás, aunque tomará tiempo.

Más allá de motivación, necesitas una disciplina

Creo que esto es una de las cosas que primero aprendes cuando decidas emprender. Diario recibo mensajes de personas que me dicen «quiero hacer lo mismo», «quiero emprender», «quiero tener mi propio negocio». Sin embargo, «querer» algo no te garantiza nada si no tienes la disciplina para lograrlo.

Emprender tiene muchísimas recompensas, pero implica grandes sacrificios también. Se emprendedor requiere que empieces algo, aunque nadie te esté apoyando; significa ser autodidacta y hacer las cosas cuando nadie las hace por ti.

También tendrás que aprender a enfrentar situaciones incómodas en las que las personas que estén a tu alrededor cuestionen tus ideas y esto es NORMAL. Si te dijera cuantas veces me dijeron cosas como «esa idea no va a funcionar», «no pierdas el tiempo» o incluso con proyectos personales como mi Tiktok me decían «ya hay demasiada competencia» y mil cosas más.

Si te apasiona realmente, en ocasiones podrás utilizar esa reacción de las personas como gasolina, te motivarás y lo harás simplemente porque eres de los pocos que si se atreven a cumplir sus sueños.

La motivación es clave para un sueño, pero también necesitarás mucha disciplina para aquellos días que quizás no estés tan motivado. Recuerda para qué empezaste y trázate metas muy claras, así podrás medir tu esfuerzo y darte un poco de estructura.

Nadie compartirá tu emoción con tu negocio (y eso está bien)

No todos tus amigos, compañeros de trabajo o familiares estarán dispuestos a renunciar a todo como lo estás tú, ni entenderán el porque lo hiciste. Y eso está bien, debes entender que nadie sentirá la pasión que sientes por tu proyecto. En muchísimos casos ni tus socios ni empleados.

Pero es algo normal y está bien, al final los emprendedores vemos nuestros emprendimientos como nuestros bebés. Los sentimos propios y queremos que crezcan sanos y fuertes, difícilmente otras personas van a compartir el amor que tenemos por «nuestros hijos».

Por eso, es importantísimo que tengas disciplina y no te dejes desmotivar por lo que otros opinen. Siempre, siempre, sieeempre recuerda porque empezaste y a dónde quieres llegar. ¡Que nadie te lo quite!

¿Qué otras cosas crees que nadie te dice al emprender?

Recuerda que aunque te sientas solo, no lo estás. Somos miles los emprendedores que tenemos ganas de comernos al mundo y hay veces que necesitamos rodearnos más de personas que piensen así.

¡Lo harás muy bien!

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Carla
¡Hola! Soy Carla, una nómada digital dedicada apasionada por el comercio electrónico y los viajes. Creé este espacio para compartirte mi experiencia o conocimiento sobre ciertas cosas de la vida nómada, trabajo remoto y emprendimiento. Si tienes alguna duda, deja tu comentario y estaré contenta de contestarte. ¡Gracias por estar aquí!